AGOSTO POÉTICO 2026 – Diana Bellessi: Poesía y Feminismo en Argentina

Diana Bellessi es una de las poetas y traductoras más influyentes y respetadas de la literatura argentina contemporánea. Nacida el 11 de febrero de 1946 en Zavalla, provincia de Santa Fe, su obra destaca por una profunda sensibilidad que entrelaza la naturaleza, el compromiso social, el feminismo y las epifanías de la vida cotidiana.

Tras estudiar Filosofía en la Universidad Nacional del Litoral, Bellessi emprendió a finales de los años sesenta un viaje a pie que duró seis años y la llevó a recorrer todo el continente americano. A su regreso, coordinó talleres de escritura en cárceles de Buenos Aires, una experiencia fundacional plasmada en su libro Paloma de contrabando (1988).

Durante gran parte de su vida, su residencia en el Delta del Paraná marcó profundamente el imaginario de su escritura, caracterizada por la observación minuciosa del paisaje fluvial. Además de su propia producción, es una prolífica traductora de autoras anglosajonas como Ursula K. Le Guin. Entre sus múltiples galardones sobresalen el Premio Nacional de Poesía (2011) y el Premio Konex de Platino (2024). Su última obra publicada lleva por título La curva del tiempo (2025).

Selección de Poemas

Su poesía se caracteriza por una musicalidad despojada y una mirada sagrada hacia las cosas pequeñas del mundo. Aquí se presentan tres piezas representativas de su producción:

1. Estancia mínima (de El jardín)

El jazmín del país se deshoja
sobre el lomo del perro negro
quieto bajo la llovizna

Un pájaro verde cruza el aire
y se pierde en el follaje
de la glicina salvaje

Nada más que esto
el mundo entero contenido
en la gota que cae
sobre la hoja del malvón.

2. Amaranto (de Tener lo que se tiene)

Ser en lo que se es,
el corazón al viento,
la humilde hierba que crece
entre las piedras del camino.
No pedirle al día
sino su luz de arena,
ni a la noche
sino su manto de ceniza.
Tener lo que se tiene,
ni un grano más de gloria
ni una brizna menos de dolor.

3. Fragmento de La pequeña voz del mundo

Hablo de la pequeña voz
que no quiere imponerse,
la que escucha el latido
de la madera en el fuego
y el andar del bicho
en la corteza.
Esa voz que es un puente
entre lo vivo y lo perdido,
un mudo tributo
a la belleza que nos sobrevive.

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