Hacer guirnaldas de Halloween con niños es una actividad fantástica para pasar una tarde divertida, fomentar su creatividad y decorar la casa con un toque terrorífico pero apto para todas las edades.
1. La clásica guirnalda de calabazas en acordeón (Técnica Kirigami)
Esta opción es ideal porque, al desdoblar el papel, a los niños les encanta ver cómo todas las figuras quedan unidas mágicamente en una sola tira.
- Materiales: Hojas de papel o cartulina A4 de color naranja, lápiz y tijeras infantiles.
- Paso a paso:
- Toma una hoja de papel naranja en horizontal y dóblala por la mitad, y luego vuelve a doblar en tres partes para que te quede un acordeón de seis caras.
- En la cara superior, dibuja la silueta de una calabaza de Halloween. Paso clave: Asegúrate de que los laterales de la calabaza (los bordes) toquen los límites del doblez del papel para que al cortar no se separen.
- Ayuda al niño a recortar el contorno (los más pequeños pueden necesitar ayuda).
- Desdobla el papel… ¡y aparecerá la tira de calabazas unidas! El niño puede usar un rotulador negro para dibujarles ojos de triángulo y bocas monstruosas. Puedes unir varias tiras con pegamento para hacerla tan larga como quieras.
2. Guirnalda de fantasmas flotantes con tela o pañuelos
Esta es perfecta para niños muy pequeños (a partir de 3 años), ya que apenas requiere usar tijeras y les permite trabajar con texturas.
- Materiales: Retales de tela blanca (pueden ser sábanas viejas, gasas o pañuelos de papel resistentes), algodón o guata, cuerda o cordel y un rotulador negro.
- Paso a paso:
- Corta la tela blanca en cuadrados de unos 30 x 30 cm.
- Pídele al niño que haga una bola con el algodón (del tamaño de una pelota de golf) y la coloque justo en el centro del cuadrado de tela.
- Envuelve la bola con la tela juntando los extremos hacia abajo y átale un trozo de cuerda alrededor del «cuello» para darle forma a la cabeza del fantasma.
- Con el rotulador negro, el niño puede pintarle los ojos y una boca abierta con expresión de «¡Buh!».
- Ata cada fantasma por la cabeza a una cuerda larga para colgarlos en el salón.
3. Guirnalda «Monstruosa» con rollos de cartón reciclados
Una opción ecológica ideal para niños en edad escolar que disfrutan pintando con pinceles y ensuciándose un poquito las manos.
- Materiales: Rollos vacíos de papel higiénico, témperas (naranja, verde, negra, blanca), pinceles, cordel y cartulinas de colores.
- Paso a paso:
- Los niños deben pintar los rollos de cartón con las témperas: naranja para hacer calabazas, verde para monstruos estilo Frankenstein, blanco para fantasmas y negro para murciélagos.
- Una vez secos, recortad pequeños detalles en cartulina (como las alas negras para los murciélagos o tornillos para Frankenstein) y pegadlos en los rollos.
- Dibujad las expresiones de las caras con rotuladores.
- Para montarla, haz dos pequeños agujeros en los laterales superiores de cada rollo y pasa el cordel a través de ellos para unirlos todos en fila.
Consejos de seguridad y diversión con niños
- Usa tijeras adecuadas: Emplea siempre tijeras de punta redonda y, si son muy pequeños, encárgate tú de los cortes difíciles mientras ellos se dedican a doblar, pegar y pintar.
- Añade elementos extra: Puedes intercalar entre los personajes tiras de papel de seda, hojas secas del parque o telas de araña artificiales para que quede aún más llamativa.



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