El juego de la comba es una actividad tradicional excelente para que los niños mejoren su psicomotricidad y coordinación. Consiste fundamentalmente en saltar de manera continuada sobre una cuerda que pasa por debajo de los pies y por encima de la cabeza, evitando tropezar o pisarla para no perder el turno.
Formas principales de jugar
Existen tres modalidades básicas según el número de participantes:
- Individual: Un solo niño sujeta los dos extremos de la cuerda con sus manos, la hace girar y la salta cada vez que roza el suelo.
- En grupo (Un saltador): Dos niños sujetan los extremos de la cuerda para hacerla girar (acción conocida como «dar a la comba»). Un tercer niño se coloca en medio para saltar. Si el saltador tropieza, intercambia su rol con uno de los que sujetaban la cuerda.
- En grupo (El pelotón): Dos niños dan a la comba mientras los demás forman una fila. Los participantes deben entrar uno a uno al ritmo del giro, realizar un salto (o varios) y salir por el otro lado sin detener la cuerda para que entre el siguiente.
Juegos de iniciación para niños pequeños
Si los niños son muy pequeños o están aprendiendo, existen variantes sencillas de iniciación:
- La serpiente: Dos niños mueven la cuerda pegada al suelo haciendo ondas. Los demás deben saltar de un lado al otro sin pisarla para evitar que «les muerda».
- El reloj: Un jugador se agacha en el centro sujetando un extremo de la cuerda y la gira a ras de suelo simulando las agujas del reloj. Los demás se colocan en círculo a su alrededor y deben saltar cuando la cuerda pase por sus pies.
Canciones populares para saltar
El juego tradicional suele acompañarse de rimas o canciones que marcan el ritmo del salto y añaden pruebas mecánicas especiales:
- «El cocherito leré»: Cada vez que el grupo canta la palabra «leré», los que dan a la comba levantan la cuerda por encima de la cabeza y el saltador debe agacharse rápidamente para que no le toque.
- «Al pasar la barca»: En lugar de dar vueltas completas a la cuerda, esta se balancea suavemente de lado a lado (haciendo «la barca» u «olas del mar»). El niño salta sobre ella de izquierda a derecha.
Consejos prácticos de seguridad y técnica
Para evitar caídas y asegurar un aprendizaje óptimo:
- Ajustar la longitud: Para comprobar la medida ideal, el niño debe pisar el centro de la cuerda con un pie; los extremos deben llegar a la altura de sus axilas o el pecho.
- Postura correcta: Se debe saltar con los pies juntos, impulsándose con la parte delantera de la planta y amortiguando la caída con las rodillas ligeramente flexionadas. El movimiento de giro debe nacer de las muñecas, manteniendo los brazos cerca del cuerpo.
- Calzado adecuado: Se recomienda usar tenis deportivos para mitigar el impacto en las articulaciones y proteger los pies.


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