Poseen una gran destreza con la magia y una fuerza superior a los humanos, además de una mayor inteligencia y sensatez. Los elfos se han relacionado siempre con la naturaleza y el aprecio que le tienen a ella. Y viven para protegerla con ayuda de su magia de seres oscuros.
‘Slinky’, ‘Elf’, ‘Cascabel’… Cada uno tiene su nombre. Son las propias familias las encargadas de bautizarlo el día que llega a casa. Ocurre cada 1 de diciembre. El mes de la magia. Tras un largo viaje desde el Polo Norte, en cuanto arranca la última hoja del calendario estos divertidos ayudantes de Papa Noel se cuelan en muchos hogares dispuestos a hacer de las suyas. Especialistas en travesuras, cada noche cuando los niños duermen estos simpáticos elfos campan a sus anchas por el domicilio en busca de un nuevo escenario desde donde tomar nota del comportamiento de los niños para mandar el reporte a Santa. Otra excusa para que se porten bien.











Deja un comentario