Esta semana, este blog, va dedicado a diferentes modos de celebrar, con los niños, la llegada del verano.
Organizar una guerra de globos es una forma fantástica y refrescante de dar la bienvenida al verano.
Para prepararla, llena docenas de globos de agua usando adaptadores rápidos (como Bunch O Balloons), divide a los niños en dos equipos, establece una zona de seguridad neutral y fija las reglas del combate.
Pasos para organizar la batalla
- Preparación rápida: Inflar los globos uno a uno toma demasiado tiempo. Utiliza racimos de globos de llenado rápido, ya que te permitirán tener cientos listos en pocos minutos. Colócalos en varios cubos grandes repartidos por el campo de batalla.
- Delimita el campo: Elige un espacio amplio al aire libre, como el jardín o un parque. Usa elementos naturales o inflables como refugios y marca una línea central que no se pueda cruzar.
- Reglas claras: Divide a los participantes en equipos y establece un tiempo límite de juego (por ejemplo, 10-15 minutos). El objetivo es mojar al equipo contrario; el jugador que reciba un impacto directo de agua queda «congelado» hasta que un compañero lo salve, o simplemente contabiliza los impactos totales.
Más juegos refrescantes con globos
- Lanzamiento por parejas: Los niños se colocan en dos filas enfrentadas y deben lanzarse un globo de agua de uno a otro sin que se rompa. Tras cada lanzamiento exitoso, dan un paso atrás para aumentar la dificultad.
- El pañuelo acuático: Una variante del clásico juego, donde en lugar de un pañuelo, el centro del campo tiene un globo de agua.
- Patata caliente: Los niños se pasan el globo de un lado a otro en círculo mientras suena música. Quien se quede con el globo en la mano cuando la música pare, ¡se lo revienta en la cabeza!
Consejos para un juego seguro
- Asegúrate de que todos los niños lleven calzado adecuado que no resbale y ropa que se pueda mojar.
- Recoge todos los restos de plástico y goma del suelo una vez finalizada la actividad para proteger el medio ambiente.


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