Para evaluar una excursión con pernocta en un campamento de verano de forma eficaz, debes analizar tres bloques clave: seguridad, logística y objetivos pedagógicos.
Aquí tienes una guía estructurada para realizar la evaluación antes, durante y después de la actividad.
Antes de la excursión (Evaluación de Riesgos)
- Previsión meteorológica: Revisar alertas climáticas de última hora.
- Fichas médicas: Verificar alergias, medicaciones y contactos de emergencia.
- Inspección del terreno: Confirmar que la zona de acampada es segura y legal.
- Ratio de monitores: Asegurar el número de adultos por niño según la ley.
- Plan de evacuación: Trazar rutas de escape y localizar el hospital más cercano.
Durante la excursión (Control en el Terreno)
- Logística y tiempos: Medir si se cumplen los horarios de marcha y transporte.
- Alimentación e hidratación: Controlar que todos beban agua y coman lo suficiente.
- Estado del grupo: Monitorear el cansancio físico y el ánimo de los acampados.
- Higiene básica: Supervisar el lavado de manos y el cepillado de dientes.
- Punto de control nocturno: Organizar turnos de vigilancia durante las horas de sueño.
Después de la excursión (Análisis de Resultados)
- Reunión del equipo: Debatir con los monitores qué funcionó y qué falló.
- Encuesta a los niños: Preguntarles mediante juegos qué fue lo que más y menos les gustó.
- Cumplimiento de objetivos: Evaluar si la actividad fomentó la autonomía y el compañerismo.
- Gestión del presupuesto: Revisar si los gastos reales se ajustaron a lo planificado.
- Informe final: Registrar los incidentes para mejorar la excursión el próximo año.


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