Un arcoíris es un fenómeno óptico y meteorológico que se manifiesta como un arco de luz multicolor en el cielo. Ocurre cuando la luz del sol interactúa con gotas de agua suspendidas en la atmósfera, generalmente después o durante la lluvia.
¿Cómo se forma?
El proceso físico ocurre dentro de cada gota de agua, la cual actúa como un pequeño prisma. Consta de tres pasos clave:
- Refracción: La luz solar (luz blanca) entra en la gota y se desvía, lo que causa que empiece a separarse en colores.
- Reflexión: La luz rebota en la pared interna posterior de la gota.
- Dispersión: Al salir de la gota, la luz se refracta de nuevo y se dispersa completamente, mostrando el espectro de colores que nuestros ojos perciben.
Los colores y su orden
Aunque el espectro es un degradado continuo, tradicionalmente se identifican siete colores. El orden siempre es el mismo, determinado por la longitud de onda y el ángulo de refracción de cada color (aproximadamente 42° para el arco principal):
- Rojo (en el borde exterior)
- Naranja
- Amarillo
- Verde
- Azul
- Añil (o índigo)
- Violeta (en el borde interior)
Curiosidades
- Forma circular: Aunque vemos un arco, el arcoíris es en realidad un círculo completo. Solo vemos la mitad porque la superficie terrestre interfiere en nuestra línea de visión; desde un avión es posible ver el círculo entero.
- Arcoíris doble: A veces aparece un segundo arco más tenue por fuera del principal. En este caso, los colores están invertidos (el rojo hacia adentro) debido a una doble reflexión de la luz dentro de las gotas.
- Ubicación: Para verlo, el sol debe estar siempre detrás del observador y la lluvia frente a él.








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