Hoy vamos a ver como hacer una manualidad que les va a encantar!
Para hacer una botella sensorial de invierno, puedes crear un efecto de «tormenta de nieve» o «paisaje helado» utilizando materiales que ralenticen el movimiento de los objetos internos.
Materiales básicos
- Botella: De plástico transparente con tapa (preferiblemente de bordes lisos).
- Líquido base: Agua templada mezclada con pegamento escolar transparente o glicerina (esto hace que la purpurina caiga lentamente).
- Decoración invernal: Purpurina blanca o plateada, confeti de copos de nieve, pompones azules y blancos, o bolitas de poliestireno (corcho blanco) para simular granizo.
- Sellador: Silicona caliente o pegamento fuerte para sellar la tapa permanentemente por seguridad.
Instrucciones paso a paso
- Preparar la base: Llena aproximadamente un tercio de la botella con agua templada.
- Añadir el espesante: Vierte pegamento transparente o glicerina. Cuanto más añadas, más lento se moverán los objetos.
- Personalizar el color: Si deseas un tono gélido, añade una sola gota de colorante alimentario azul.
- Añadir elementos decorativos: Introduce la purpurina, los copos y los pompones. Puedes incluir figuras pequeñas de animales árticos si el cuello de la botella lo permite.
- Rellenar y cerrar: Completa la botella con más agua hasta el tope, dejando poco o nada de aire.
- Sellar: Aplica silicona en la rosca de la tapa y ciérrala firmemente para evitar fugas.
Variantes creativas
- Botella Seca: Llena la botella con sal fina y añade «tesoros» azules o plateados para que los niños los encuentren agitando la botella.
- Botella de Dos Densidades: Mezcla agua con colorante azul y aceite de bebé para crear un efecto de olas oceánicas invernales que no se mezclan.


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