La respiración consciente es una práctica que implica prestar atención a la respiración, notando el ritmo, la profundidad y la forma en que el aire entra y sale del cuerpo. Se diferencia de la respiración automática por su intención de conectar con el momento presente y tomar control del estado interno. Se utiliza comúnmente en técnicas como el mindfulness, la meditación y el yoga, pero también puede practicarse de forma independiente.
¿En qué consiste la respiración consciente?
- Atención plena:Consiste en dirigir la atención a la respiración, notando cada inhalación y exhalación.
- Observación sin juicio:Se trata de observar la respiración sin intentar modificarla, simplemente notando cómo se siente.
- Regulación:Se puede regular la respiración, por ejemplo, alargando las exhalaciones o contando las respiraciones.
- Conexión con el cuerpo:La respiración consciente conecta con las sensaciones físicas de la respiración en el cuerpo.
- Momento presente:Ayuda a centrarse en el momento presente y a reducir la rumiación sobre el pasado o el futuro.
Beneficios de la respiración consciente:
- Reducción del estrés y la ansiedad: La respiración consciente ayuda a regular el sistema nervioso y reducir la respuesta al estrés.
- Mejora del estado de ánimo: Al calmar la mente, favorece la aparición de pensamientos positivos y reduce la ansiedad.
- Mayor concentración y atención: Al enfocarse en la respiración, se mejora la capacidad de concentración.
- Mejora de la calidad del sueño: Al relajar el cuerpo y la mente, puede facilitar el sueño.
- Regulación de la presión arterial: Algunos estudios sugieren que la respiración profunda puede ayudar a bajar la presión arterial.
En resumen, la respiración consciente es una herramienta poderosa para la salud física y mental, que nos ayuda a conectar con el presente, reducir el estrés y mejorar nuestra calidad de vida.
ACTIVIDAD DE AULA
Al inicio de la mañana, en la asamblea, practicaremos la respiración consciente, con estos ejercicios:
Ejercicios de respiración consciente:
- 1. Respiración diafragmática:
- Siéntate cómodamente con la espalda recta o recuéstate.
- Coloca una mano sobre el pecho y otra sobre el abdomen.
- Inhala lentamente por la nariz, sintiendo cómo se expande el abdomen (la mano sobre el abdomen debe moverse más que la del pecho).
- Exhala lentamente por la boca.
- Repite este proceso durante varios minutos, enfocándote en la sensación de la respiración y el movimiento abdominal.
- 2. Respiración 4-7-8:
- Siéntate o recuéstate cómodamente.
- Inhala por la nariz contando hasta 4.
- Retén la respiración contando hasta 7.
- Exhala lentamente por la boca contando hasta 8.
- Repite este ciclo de 4 a 8 veces.
- 3. Respiración con fosas nasales alternas:
- Siéntate en una posición cómoda y cierra los ojos.
- Cierra suavemente una fosa nasal con un dedo y exhala por la otra.
- Inhala por la fosa nasal abierta, luego cambia de dedo y exhala por la otra.
- Alterna entre las fosas nasales, inhalando y exhalando profundamente.

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