Hacer nieve casera es un proyecto divertido que tiene dos vertientes principales: la nieve artificial para jugar o decorar, y la nieve de sabores para comer. Aquí tienes las formas más fáciles y rápidas de lograr ambas:
1. Nieve Artificial (Para jugar)
Estas mezclas simulan la textura y el frío de la nieve real, ideales para manualidades o juegos sensoriales.
- Con Bicarbonato y Acondicionador: Es la receta favorita por su suavidad y aroma.
- Ingredientes: 2 tazas de bicarbonato de sodio y ½ taza de acondicionador de cabello blanco (o espuma de afeitar).
- Paso a paso: Mezcla ambos en un bol hasta obtener una textura esponjosa que se pueda moldear para hacer mini muñecos de nieve.
- Con Pañales (El «Truco Mágico»): Utiliza el poliacrilato de sodio, un polímero superabsorbente que aumenta hasta 500 veces su volumen.
- Paso a paso: Abre un pañal limpio, extrae el relleno de algodón y sacúdelo en un recipiente para obtener el «polvillo» blanco. Añade agua poco a poco y verás cómo crece instantáneamente hasta convertirse en nieve realista.
2. Nieve de Sabores (Para comer)
Para hacer sorbetes o helados sin máquina, se utiliza la ciencia de la sal y el hielo.
- El método de la bolsa:
- En una bolsa pequeña hermética, vierte zumo de frutas, leche con chocolate o yogur.
- En una bolsa más grande, coloca mucho hielo y una buena cantidad de sal de grano.
- Mete la bolsa del zumo dentro de la bolsa con hielo y sal. Agita vigorosamente durante 5 a 10 minutos (usa guantes o un trapo, ya que la temperatura bajará drásticamente) hasta que el líquido se congele con textura de nieve.


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