Una actividad interesante, lúdica y muy educativa, son las bandejas sensoriales, que podemos adaptar a casi cualquier temática. Y hoy, os propongo preparar bandejas sensoriales de invierno:
1. Preparar la Base (Nieve Artificial)
Existen varias opciones seguras para simular la nieve en la base de la bandeja:
- Bicarbonato y agua: Mezcla bicarbonato de sodio con un poco de agua fría para obtener una textura moldeable.
- Bicarbonato y acondicionador: Mezcla bicarbonato con crema de manos o acondicionador para una nieve más suave y blanca.
- Ingredientes secos: Puedes usar sal gruesa, arroz teñido de blanco o azul, bolitas de poliestireno o pompones blancos.
2. Añadir Elementos Temáticos
Incorpora objetos que representen el invierno para crear un «minimundo»:
- Personajes: Figuras de pingüinos, osos polares o muñecos de nieve hechos con tarros de cristal o algodón.
- Naturaleza: Piñas secas, ramas pequeñas, piedras o copos de nieve de plástico.
- Brillo: Purpurina ecológica, estrellas plateadas o lentejuelas azules para simular el hielo.
3. Incluir Herramientas de Manipulación
Para fomentar la motricidad fina, añade utensilios que permitan trasvasar y moldear los materiales:
- Cucharas, pinzas, palas pequeñas y embudos.
- Cuencos, tarros o moldes para arena (para hacer formas de nieve).
4. Sugerencias de Juego y Aprendizaje
- Trasvases: Llenar y vaciar recipientes para practicar el control manual.
- Búsqueda de tesoros: Esconde objetos pequeños bajo la «nieve» para que el niño los encuentre.
- Cambio de temperatura: Introduce cubitos de hielo (algunos teñidos con colorante azul) para que experimenten con el frío y el deshielo.



Beneficios: Estas actividades mejoran la concentración, estimulan los procesos cognitivos y ayudan a los niños a entender el entorno de forma lúdica.

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